martes , 29 noviembre 2022

Renta Básica Universal: ¿garantía de derechos o populismo?

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German Niño *

Agradezco a Nathalie Beghien por su gran voluntad para abrir estos debates e invito a nuestra colectividad para que aprovechemos estas oportunidades y crecer en este dialogo de ideas. El centro de la conversación es la Renta Básica Universal (RBU) y su pertinencia, como espacio de producción de conocimiento y generación de acciones que contribuyan a los propósitos de Latindadd. Es además nuestra responsabilidad como Área de Economías Transformadoras aportar los elementos que hemos adquirido a lo largo de tres años donde el tema ha sido parte de nuestra agenda de trabajo  

Es valioso compartir que durante los años 2020 y 2021, a propósito de las urgencias planteadas por la crisis de la Pandemia, realizamos una serie sistemática de debates vinculados a las agendas de movimientos sociales, propuestas legislativas, reflexiones académicas y acciones de las comunidades que nos permitió avanzar en el fortalecimiento de nuestros conocimientos.

El análisis de la situación dejó en claro que hoy padecemos las consecuencias de una crisis sistémica y multidimensional del modelo civilizatorio patriarcal. Reconocimos que la crisis se caracteriza por las desigualdades, pobrezas y exclusiones en todas las dimensiones de la sociedad; las desigualdades de género en el mundo de la economía pública y doméstica; los efectos negativos del modelo de desarrollo extractivista y las crisis ambientales; la crisis de la democracia, de los derechos humanos y el aumento de las violencias; la crisis alimentaria y las  vulneraciones al derecho a la alimentación; la crisis de los sistemas de atención y prevención de salud, evidenciados en la pandemia del Covid 19 y las medidas para enfrentarla. [1]

Con estos antecedentes y entrando al debate quiero señalar las siguientes preguntas que sugiere la autora en su artículo, preguntas valiosas para profundizar en el tema: ¿Es la Renta Básica un derecho? ¿Se pierde la idea de solidaridad basada en la mutualización de los riesgos inherentes al trabajo, base del estado de bienestar occidental? ¿La RBU elimina la centralidad del trabajo, agudiza el individualismo, la lógica del mercado y la monetización de los beneficios sociales?

Definir si la RBU es un Derecho o una medida de carácter populista es fundamental para avanzar en su comprensión y consecuencias. En el primer caso estaríamos hablando de una medida de carácter integral que movería la esfera de cumplimiento de los DDHH en su integralidad, sin duda ligada a una concepción de un Estado garante de los DDHH. En el caso de ser considerada una medida populista, ya sea de izquierda o de derecha, su aplicación estaría ligada a proceso de cooptación de sectores populares desde la lógica clientelar que impactaría el ejercicio maduro de la Democracia.   

Algunas opiniones consultadas al respecto nos brindan elementos para el debate. La Campaña en Colombia “Renta Básica Ya” considera que la “RBU es un ingreso pagado por un gobierno, de manera uniforme y a intervalos regulares, a cada miembro adulto de la sociedad, que se otorga sin importar el nivel de ingresos de la persona, su disposición para trabajar o el número de personas con quienes conviva , con el fin de satisfacer un estándar de vida respetable de acuerdo con los parámetros culturales de cada sociedad que pretenda aplicar dicha medida.

La RBU ha sido considerada como un instrumento de justicia social, pues implica la promoción de una libertad real para todas las personas, en la medida que propicia los recursos materiales que los individuos necesitan para alcanzar sus objetivos y desarrollar su proyecto de vida. En ese sentido, la RBU se caracteriza por los siguientes elementos:

  1. Es básica porque está diseñada para garantizar un nivel mínimo con el que toda persona que la recibe pueda mantenerse. Cada individuo puede recibir ese ingreso y seguir trabajando o ser beneficiario de otros programas sociales del Estado.
  2. Es periódica y puntal, porque es pagada en intervalos regulares (por ejemplo, mensualmente) y no de forma aislada o única.
  3. Es un pago en efectivo y no en especie (por ejemplo, en alimentos o servicios), lo cual permite a quienes lo reciben decidir de forma libre en qué gastarlo. A su vez implica que las personas deben disponer de un medio para recibir los ingresos, como puede ser una cuenta bancaria.
  4. Es individual, es decir, que se concede a las personas y no por ejemplo a hogares necesitados.
  5. Es incondicional, por lo que no se deben cumplir requisitos determinados como voluntad para trabajar o cualquier otro examen para concederla. No es un pago por trabajo realizado, ni tiene el carácter de salario.
  6. Es universal y se paga a todas las personas sin importar su nivel económico. Es considerado un derecho universal que se abona a los miembros de una sociedad sin consideración de sus ingresos, sexo, género o patrimonio.

Esta primera reflexión deseo enriquecerla con los elementos planteados en los siguientes paneles. El primero recoge una aproximación filosófica y política de la RBU  y el segundo panel se centra en el debate político generado en Colombia a propósito de la presentación de la Iniciativa legislativa de la Renta Básica y se complementa con la información de la Campaña de la “ Renta Básica Ya” impulsada por la Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo en Colombia.

Dia Mundial de la Justicia Social el 20 de febrero del 2021. Convocado por Red Humanista por la Renta Básica Universal.

Plataforma Colombiana, Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo – Renta Básica y Partidos Políticos

Y los detalles de la Campaña “Renta Básica Ya “adelantada en Colombia https://rentabasicaya.com

Hay una segunda pregunta referida a debatir, ¿la RBU refuerza las desigualdades de género y étnicas y tiene el riesgo de convertirse en una medida racista y sexista?

Este aspecto de vital importancia requiere una revisión exhaustiva para determinar la naturaleza de la RBU en materia de discriminación y desigualdad, es pertinente la discusión ya que en el ámbito de LATINDADD esta definición es crucial para determinar el apoyo o rechazo a cualquiera a iniciativas que lesionen los derechos de las mujeres o de las comunidades diversas. Quiero compartir para profundizar en este aspecto un primer panel a cargo de las mujeres integrantes del Colectivo de Mujeres Paz y Seguridad en Colombia que están impulsando el Manifiesto de la Renta Básica para las Mujeres y el segundo material corresponde a un panel que desde el Area de Economías Transformadoras llevamos a cabo verificando el estado del debate en la región, en este panel además contamos con la intervención de Gregorio Mirabal Coordinador de la COICA para profundizar en el debate del impacto de la RBU en comunidades Indígenas, en este caso en la Amazonia

Respecto a este aspecto está el:

Panel desarrollado por la Campaña Renta Básica Ya en Colombia, que toca de manera directa el impacto de la RBU en las Mujeres:

Y con respecto al impacto de la RBU en los pueblos indígenas y mujeres en el marco de América Latina y el Caribe compartimos un panel en el cual trabajamos este aspecto:

En un tercer bloque tenemos una serie de preguntas relacionadas con el papel del Estado y el impacto en la macroeconomía de los países, fundamental para poder verificar la viabilidad de la Iniciativa. Son ellas: ¿la adopción de la RBU implica un abandono de las políticas de protección social? ¿Como hacer la financiación de la RBH? ¿Cuál es la relación entre la justicia fiscal, y agregaría la Deuda Pública con la RBU?

Para ilustrar este aspecto comparto en primer lugar una entrevista con el economista colombiano Luis Jorge Garay donde profundiza la viabilidad macroeconómica de una medida como la RBU y en segundo lugar un panel desarrollado por el Área de Economías Transformadoras donde se profundizo sobre los impactos de la RBU en materia de Justicia Fiscal y la Deuda pública en América latina y el Caribe Luis Jorge Garay:

Impactos del RBU en materia de Justicia fiscal y Deuda Pública en la región:

Hay acuerdo con la afirmación de que es necesario universalizar los derechos básicos como la educación, la salud y las pensiones. Y me parece pertinente desarrollar un debate frente a las medidas de focalización expresadas como “Ampliar programas de transferencia de renta focalizada en las poblaciones empobrecidas para garantizar mínimos sociales” tengo dudas si la focalización en sectores denominados vulnerables, que ha sido probada y que no ha arrojado resultados notables en el propósito de alcanzar niveles suficientes y sostenibles en materia de cumplimiento de los DDHH, sea la salida que debemos considerar y esto tiene que ver con lo que se denomina como “mínimos sociales.” Considerado como una meta deseable en materia de vida digna.

Hay acuerdo sin duda en la tarea de “hacer que la tecnología y la globalización favorezcan a las clases trabajadoras, contribuyan a la redistribución de la riqueza y combatan la “precarización” o el “precariado”. Pero sin duda de la forma como se conciba la comprensión y puesta en marcha de las políticas públicas orientadas a la satisfacción de los DDHH y el combate a la pobreza, las tareas de la sociedad del conocimiento globalizada se harán más precisas y útiles.

Tenemos acuerdo con la meta de “Construir un Estado Social financiado con justicia, de ahí la urgencia de aprobar reformas fiscales progresivas que frenen la evasión y elusión fiscal y que se adapten a los nuevos tiempos de la economía digital y la transición energética. También debemos mejorar los mecanismos de aplicación de las políticas sociales, ampliando su cobertura y combatiendo el racismo y la desigualdad de género. Por último, es necesario estimular la generación de empleo e ingresos dignos relacionados con la nueva dinámica económica, el medio ambiente y el cambio climático.”

Y me sumo al deseo de que “Esperamos que los nuevos vientos que soplan en América Latina, con gobiernos que declaran su compromiso con sus pueblos, promuevan una agenda de desarrollo sostenible, feminista y antirracista.


[1] El Área de Economías Transformadoras en este proceso, se fortaleció y profundizo una serie de orientaciones políticas y éticas que incluyen, una visión compleja y crítica del momento y del proceso, percibido como acciones de transición, una visión crítica y actualizado del concepto de desarrollos, considerar a las economías transformadoras como respuesta organizada a la crisis civilizatoria y tener a los derechos humanos como horizonte emancipatorio y reivindicativo. Aspectos que se centran en la discusión del papel del Estado y de la participación ciudadana y democrática de las sociedades en la actualidad.

Sus acciones están inscritas en la lucha contra la discriminación, la violencia, la desigualdad, la pobreza y la acción depredadora sobre la naturaleza. Aspectos íntimamente ligados entre sí, que corresponde a cuatro campos de trabajo:

  • Transformaciones profundas en la economía desde la perspectiva feminista, también reconocida como la economía feminista y Economía del Cuidado
  • Reconocimiento de los Derechos de la naturaleza y justicia climática para un futuro sostenible
  • Seguridad y Soberanía alimentaria como derechos colectivos
  • Impulso de la Renta Básica Universal (RBU) y sin condiciones

* Germán Niño es coordinador del área de Economías Transformadoras LATINDADD


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