sábado , 4 febrero 2023

El tiempo se acaba ¡El futuro es ya!

Comparte en redes sociales

¿Sabías que nos quedan menos de 3 años para atender oportunamente la #CrisisClimática? Urgen soluciones reales e inmediatas, principalmente de los más responsables: países del Norte Global y Corporaciones #ElTiempoSeAcaba⌛️#ElFuturoEsYa y está en tus manos ¡SÚMATE! 💚🌎✊🌳

DECLARACIÓN DE POSICIONAMIENTO DE LA CAMPAÑA

La humanidad se encuentra en un momento muy crítico, producto de una crisis multidimensional que pone en riesgo la salud y la vida de personas y ecosistemas, y que ha profundizado las enormes desigualdades que ya existían a nivel global, habiendo exacerbado vulnerabilidades socio-económicas y ambientales, en desmedro principalmente de los grupos históricamente discriminados en nuestros países del Sur Global: mujeres en toda su diversidad, infancias, juventudes, pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades locales, personas con discapacidad, diversidad sexual, pequeños productores rurales, migrantes, hogares de menores ingresos, adultos mayores, entre otros. Cualquier decisión afectará la sostenibilidad de la vida digna y la suma de las crisis económicas, políticas, sanitarias y de paz dificultan el accionar.

Lo que hoy es una emergencia, tiene raíces históricas ancladas en los procesos extractivos sobre los que se fundaron regímenes de bienestar en los hoy países ricos, sumado a un sistema financiero internacional injusto y neo-colonial que jamás responderá a las necesidades del Sur Global si no se reforma. Modelos económicos altamente insostenibles como el capitalismo, el consumismo y el extractivismo han acumulado riqueza para unos pocos, sobrepasando los límites naturales del planeta a través de la sobreexplotación de recursos y la generación de altos niveles de contaminación, que han derivado en crisis ambientales como la crisis climática y la de pérdida de biodiversidad, que según la ciencia, ya están teniendo efectos irreversibles, y que, de continuar avanzando al ritmo actual, podrían conducirnos a un punto de no retorno, que podría implicar una sexta extinción masiva, la primera ocasionada por modelos económicos.

Los últimos informes y proyecciones de la comunidad científica y de las Naciones Unidas son alarmantes y plantean una alerta roja para la humanidad”, considerando que quedan menos de 3 años para frenar oportunamente la crisis climática y llegar a un escenario seguro para la vida, de acuerdo con uno de los objetivos planteados en el marco del Acuerdo de París para limitar el aumento de la temperatura a 1.5°C.

Es decir, que urge actuar de manera inmediata, poniendo al centro de las decisiones la vida digna e implementando soluciones reales, que respondan a la magnitud de la emergencia y se construyan desde un enfoque sistémico de justicia climática.

No hay tiempo para distracciones, ante el riesgo inminente de la extinción del planeta, es banal pretender que la guerra entre Rusia y Ucrania sea la prioridad y que sea allí donde vayan a parar  los recursos económicos de los países más contaminantes, para ser usados en la industria de las armas y combustibles fósiles, acelerando la crisis climática en lugar de atenderla, debilitando una vez más la agenda climática, como ocurrió en 2020, poniendo en riesgo el cumplimiento del Acuerdo de París y los compromisos de movilización de financiamiento climático a países que más lo requieren.

A pocos días del inicio de una de las instancias de negociación internacional más importantes sobre cambio climático, la COP27 en Egipto, las organizaciones y redes firmantes, hacemos un llamado de urgencia demandando a usted, a ustedes, líderes y representantes de las delegaciones de países del Norte Global que participarán, reconociendo que son los principales responsables de la histórica deuda climática con el planeta, y por ende los que deben realizar los mayores esfuerzos:

  • Bajo el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas demandamos acciones urgentes a nivel de todos los gobiernos, pero principalmente de los países industrializados del Norte Global que, junto a las grandes corporaciones fósiles, son los principales responsables de la crisis climática. Ello implica frenar sus inversiones en combustibles fósiles a escala global; reducir su consumo de recursos y energía; acelerar su transición hacia nuevos modelos de desarrollo bajo en carbono, sin que ello profundice el extractivismo en el Sur Global, en el marco de una falsa “transición justa” que continúe la depredación y despojo en nuestros territorios.
  • También le exigimos al Norte Global que deje de promover falsas soluciones a la crisis climática como los mercados de carbono, la carbono neutralidad y las tecnologías de captura de carbono, que no resuelven el problema y solo profundizarán aún más las desigualdades.
  • Exigimos que, en el marco de una reparación justa de la histórica deuda climática, los países industrializados dejen de bloquear las propuestas de los países del sur global para la implementación de un nuevo mecanismo financiero que canalice recursos para cubrir las millonarias pérdidas y daños que están siendo causados por los eventos climáticos extremos, que afectan de manera desproporcionada a los grupos más vulnerables y que serán cada vez más frecuentes y devastadores.
  • Exigimos financiamiento climático nuevo y adicional que no genere deuda, más allá del objetivo  incumplido de USD 100.000 millones anuales, que responda a necesidades reales especialmente de adaptación. Vemos con mucha preocupación que el 81% del financiamiento climático público internacional se canalizó a nuestra región a través de préstamos, incluso para temas de adaptación. También vemos necesario buscar otras alternativas, como una nueva emisión de Derechos Especiales de Giro, y/o cancelación del pago del servicio de deuda por parte de acreedores públicos y privados, principalmente para países afectados por eventos climáticos extremos.

De igual manera, y reconociendo que los países del Sur Global no pueden quedarse al margen ya que son altamente vulnerables a los impactos climáticos, y que la atención de la crisis climática debe ser un esfuerzo global, demandamos a nuestros representantes y líderes de Latinoamérica y el Caribe:

  • Mayor priorización de la agenda climática y transversalización de la variable climática en todos los sectores de la economía, para lograr sinergias entre la agenda económica, climática y de desarrollo, que permitan implementar soluciones integrales y con visión de largo plazo a las múltiples crisis que estamos enfrentando, y que estén alineadas a la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 y al cumplimiento del Acuerdo de Escazú.
  • Mayor ambición climática, ya que los actuales compromisos establecidos en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas son altamente insuficientes y no conducen a los escenarios recomendados por la ciencia en el marco del Acuerdo de París.
  • Avanzar en la implementación de dichos compromisos climáticos de manera urgente.
  • Un cambio en la matriz energética y económica de nuestros países, en busca de modelos alternativos de desarrollo y nuevos paradigmas que dejen de estar arraigados al extractivismo y que nos permitan emprender cambios transformacionales, rescatando nuestros saberes y la propuesta feminista de sostenibilidad de la vida. Reconociendo que para ello es necesario tener espacio fiscal y soberanía económica, siendo fundamental la transformación de la arquitectura financiera global.
  • La implementación de políticas y acciones que prioricen la adaptación y protejan la riqueza natural de nuestros países, así como a las comunidades que la preservan, penalicen su destrucción y atiendan oportunamente emergencias derivadas de la crisis climática. Urgen reducir los riesgos latentes de la crisis climática sobre la salud, la seguridad alimentaria e hídrica de nuestra población, así como la preservación de especies y ecosistemas naturales, tan importantes para la regulación del clima y otros fenómenos que permiten la vida en el planeta. Todo ello, trastocando la injusta división sexual del trabajo, garantizando que no sean las mujeres en toda su diversidad quienes continúen subsidiando la adaptación.
  • Finalmente, exigimos a nuestros gobernantes de la región que se unan para llevar a la COP27 propuestas concretas, que amplifiquen nuestra voz, pues somos quienes injustamente estamos viviendo la mayor afectación de la crisis climática.

La historia los ha situado a ustedes en un lugar privilegiado en un momento crítico, donde es necesario tener valor para tomar las decisiones correctas. Demandamos que sean corresponsables en nuestra existencia y no cómplices de la catástrofe. Las decisiones de financiamiento y políticas de desarrollo que se tomen HOY serán decisivas, no podemos dar marcha atrás. Como el nombre de nuestra iniciativa menciona: “El tiempo se acaba ¡el futuro es ya!”  ¡Justicia para el planeta y el bienestar de las personas!

Versão em português

“O tempo se esgota, o futuro é agora!”

DECLARAÇÃO DE POSICIONAMENTO DA CAMPANHA

A humanidade encontra-se num momento muito crítico, produto de uma crise multidimensional que coloca em risco a saúde e a vida das pessoas e dos ecossistemas. Esta crise aprofundou as enormes desigualdades que já existiam a nível global, tendo agravado as vulnerabilidades socioeconômicas e ambientais principalmente em detrimento de grupos historicamente discriminados em países do Sul Global: mulheres em toda a sua diversidade, crianças, jovens, povos indígenas, afrodescendentes e comunidades locais, pessoas com deficiência, diversidade sexual, pequenos produtores rurais, migrantes, famílias de baixa renda, idosos, entre outros. Qualquer decisão afetará a sustentabilidade da vida humana digna. Além disso, a soma das crises econômicas, políticas, sanitárias e de paz dificultam a ação.

O que hoje é uma emergência, tem raízes históricas ancoradas nos processos extrativistas sobre os quais se fundaram os regimes assistencialistas dos países ricos de hoje, somados a um sistema financeiro internacional injusto e neocolonial que jamais responderá às necessidades do Sul Global se não for reformado. Modelos econômicos altamente insustentáveis como o capitalismo, o consumismo e o extrativismo acumulam riqueza para poucos, ultrapassando os limites naturais do planeta pela superexploração de recursos e altos níveis de poluição. Tudo isso tem causado crises ambientais, como a crise climática e a perda de biodiversidade que, segundo a ciência, já tem efeitos irreversíveis e que, se continuarem avançando no ritmo atual, podem nos levar a um ponto sem retorno, que pode envolver uma sexta extinção em massa, a primeira causada por modelos econômicos.

Os últimos relatórios e projeções da comunidade científica e das Nações Unidas são alarmantes e representam um alerta vermelho para a humanidade“, considerando que faltam menos de 3 anos para parar a crise climática em tempo hábil e alcançar um cenário seguro para a vida, de acordo com um dos objetivos estabelecidos no âmbito do Acordo de Paris, de limitar o aumento da temperatura a 1,5°C.

Ou seja, é urgente agir imediatamente, colocando a dignidade humana no centro das decisões e implementando soluções reais que respondam à magnitude da emergência, além de serem construídas a partir de uma abordagem sistêmica e de justiça climática.

Não há tempo para distrações, dado o risco iminente de extinção da vida no planeta. É problemático que a única prioridade atual sejam as guerras, como a que está acontecendo entre a Rússia e a Ucrânia, e que seja para elas que vão os recursos econômicos dos países mais poluentes, para serem usados na indústria de armas e combustíveis fósseis. Dessa forma, acelera-se a crise climática em vez de enfrentá-la, enfraquecendo mais uma vez a agenda climática, como aconteceu em 2020, e coloca-se em risco o cumprimento do Acordo de Paris e os compromissos de mobilizar fundos de combate à crise climática para os países que mais precisam.

A poucos dias do início de uma das mais importantes instâncias de negociação internacional sobre mudanças climáticas, a COP27 no Egito, as organizações e redes signatárias fazem um apelo urgente exigindo que vocês, líderes e representantes das delegações dos países do Norte Global que participarão, reconheçam que são os principais responsáveis pela dívida histórica do clima com o planeta e, portanto, aqueles que devem fazer os maiores esforços:

  • Sob o princípio das responsabilidades comuns, mas diferenciadas, exigimos ação urgente em nível de todos os governos, mas principalmente dos países industrializados do Norte Global que, juntamente com as grandes corporações fósseis, são os principais responsáveis pela crise climática. Isso implica conter seus investimentos em combustíveis fósseis em escala global; reduzir seu consumo de recursos e energia; acelerar sua transição para novos modelos de desenvolvimento de baixo carbono, sem intensificar o extrativismo no Sul Global, sob o argumento de uma falsa “transição justa” que acaba perpetuando a exploração e poluição em nossos territórios.
  • Também exigimos que o Norte Global pare de promover falsas soluções para a crise climática, como mercados de carbono, neutralidade de carbono e tecnologias de captura de carbono, que não resolvem o problema e apenas aprofundam as desigualdades.
  • Exigimos que, no âmbito de uma reparação justa da dívida climática histórica, os países industrializados parem de bloquear as propostas dos países do Sul Global pela implementação de um novo mecanismo financeiro que canalize recursos para cobrir as perdas e danos milionários que estão sendo causados por eventos climáticos extremos, que afetam de forma desproporcional os grupos mais vulneráveis, e que serão cada vez mais frequentes e devastadores.
  • Exigimos financiamento climático novo e adicional que não gere dívida, além da meta não cumprida de US$ 100.000 milhões por ano, que responde a necessidades reais, especialmente de adaptação. Vemos com grande preocupação que 81% do financiamento público internacional para o clima foi canalizado para nossa região por meio de empréstimos, inclusive para questões de adaptação. Vemos também a necessidade de buscar outras alternativas, como nova emissão de Direitos Especiais de Saque e/ou cancelamento do pagamento do serviço da dívida por credores públicos e privados, principalmente para países afetados por eventos climáticos extremos.

Da mesma forma, e reconhecendo que os países do Sul Global não podem ficar à margem, pois são altamente vulneráveis aos impactos climáticos e que enfrentar a crise climática deve ser um esforço global, exigimos de nossos representantes e líderes da América Latina e do Caribe:

  • Maior priorização da agenda climática e transversalização da variável climática em todos os setores da economia, para alcançar sinergias entre as agendas econômica, climática e de desenvolvimento, que permitam a implementação de soluções abrangentes e com visão de longo prazo para as múltiplas crises que estamos enfrentando, e que estejam alinhadas com a Agenda 2030 para o Desenvolvimento Sustentável e ao cumprimento do Acordo de Escazú.
  • Maior ambição climática, uma vez que os atuais compromissos estabelecidos nas Contribuições Nacionalmente Determinadas são altamente insuficientes e não conduzem aos cenários recomendados pela ciência no âmbito do Acordo de Paris.
  • Avançar na implementação dos referidos compromissos climáticos com urgência.
  • Mudança na matriz energética e econômica de nossos países, em busca de modelos alternativos de desenvolvimento e novos paradigmas que não estejam mais enraizados no extrativismo e que nos permitam realizar mudanças transformacionais, resgatando nosso conhecimento e a proposta feminista de sustentabilidade da vida. Reconhecendo que para isso é necessário ter espaço fiscal e soberania econômica, sendo essencial a transformação da arquitetura financeira global.
  • Implementação de políticas e ações que priorizem a adaptação e protejam as riquezas naturais de nossos países, bem como das comunidades que as preservam, penalizem sua destruição e atendam rapidamente as emergências decorrentes da crise climática. Há uma necessidade urgente de reduzir os riscos latentes da crise climática sobre a saúde, segurança alimentar e hídrica de nossa população, bem como a preservação de espécies e ecossistemas naturais, tão importantes para a regulação do clima e outros fenômenos que permitem a vida no planeta. Tudo isso, rompendo a injusta divisão sexual do trabalho, garantindo que não sejam as mulheres, em toda a sua diversidade, que continuem subsidiando a adaptação.
  • Por fim, exigimos que os líderes da nossa região se unam para trazer propostas concretas à COP27 que ampliem nossa voz, pois nós somos quem, injustamente, vivencia os maiores impactos da crise climática.

A história colocou você em uma posição privilegiada em um momento crítico, onde é preciso coragem para tomar as decisões certas. Exigimos que sejam corresponsáveis pela nossa existência e não cúmplices da catástrofe. As decisões políticas de financiamento e desenvolvimento que são tomadas HOJE serão decisivas, não podemos voltar atrás. Como o nome da nossa iniciativa diz: “O tempo se esgota, o futuro é agora!”.  Justiça para o planeta e bem-estar para as pessoas!

English version

“Time is running out, the future is now!”

CAMPAIGN POSITIONING STATEMENT

Humanity is at a very critical moment, resulting from a multidimensional crisis that puts people’s health and lives and ecosystems at risk. It has also deepened the enormous inequalities that already existed globally, having exacerbated socio-economic vulnerabilities and environmental issues, mainly to the detriment of historically discriminated groups in our countries, in the Global South: women in all their diversity, children, youth, indigenous peoples, Afro-descendants and local communities, people with disabilities, sexual diversity, small rural producers, migrants, lower income households, elderly adults, among others. Any decision will affect the sustainability of a dignified life, plus the economic, political, health and peace crises make action difficult.

Today’s emergency has historical roots anchored in the extractive processes on which welfare regimes were founded in today’s rich countries, added to an unfair and neo-colonial international financial system that will never respond to the needs of the Global South if it is not reformed. Highly unsustainable economic models such as capitalism, consumerism and extractivism have accumulated wealth for a few, surpassing the natural limits of the planet through the overexploitation of resources and the generation of high levels of pollution, which have led to environmental crises such as the climate crisis and the loss of biodiversity, which according to science, are already having irreversible effects, and if advancing at the current rate, could lead us to a point of no return, which could imply a sixth mass extinction, that is, the first caused by economic models.

The latest reports and estimates from the scientific community and the United Nations are alarming and pose a “red alert for humanity”, considering that there are less than 3 years left to opportunely stop the climate change crisis and reach a safe scenario for life, in accordance with one of the objectives set out within the Paris Agreement, to limit the increase in temperature to 1.5°C.

In other words, there is an urgent need to act immediately, putting a dignified life at the center of decisions and implementing real solutions that respond to the magnitude of the emergency and are built from a systemic approach to climate justice.

There is no time for distractions, given the imminent risk of the extinction in the planet, it is banal to pretend that the war between Russia and Ukraine is the number one priority , and that the economic resources of the most polluting countries are being allocated to that cause, to purchase weapons and to finance the fossil fuel industry, accelerating the climate change crisis instead of addressing it, once again weakening the climate agenda, as happened in 2020, putting at risk the fulfillment of the Paris Agreement and the necessary commitments to mobilize climate finance to countries that need it the most.

A few days before the beginning of one of the most important international negotiation instances on climate change, the COP27 in Egypt, we, the signatory organizations and networks, make an urgent call demanding that you, leaders and representatives of the delegations of countries of the Global North that will participate in this event, recognize that you are the main responsible for the historical climate debt with the planet, and therefore, that you should be the ones to make the greatest efforts:

  • Under the principle of common but differentiated responsibilities, we demand urgent action at the level of all governments, but mainly from the industrialized countries of the Global North which, together with the large fossil corporations, are the main responsible for the climate change crisis. This implies curbing their investments in fossil fuels on a global scale; reducing their consumption of resources and energy; accelerating their transition to new low-carbon development models, without deepening extractivism in the Global South, to stop the false “just transition” that continues the depredation and dispossession in our territories.
  • We also demand that the Global North stops promoting false solutions to the climate crisis such as carbon markets, carbon neutrality and carbon capture technologies, which do not solve the problem , but deepen inequalities.
  • We demand that, in the context of a just reparation of the historical climate debt, the industrialized countries stop blocking the proposals of the countries of the global south, aiming for the implementation of a new financial mechanism that channels resources to cover the millionaire losses and damages that are being caused by extreme weather events, which disproportionately affect the most vulnerable groups and which will become more frequent and devastating as time goes by.
  • We demand new and additional climate financing funds, different from debt, beyond the unfulfilled goal of USD 100,000 million per year, to respond to real needs, especially adaptation measures. We see with great concern that 81% of international public climate financing was channeled to our region through loans, even for adaptation issues. We also consider it necessary to seek other alternatives, such as a new issuance of Special Drawing Rights, and/or the cancellation of debt service payments by public and private creditors, mainly for countries affected by extreme weather events.

Similarly, and recognizing that the countries of the Global South cannot remain on the sidelines since they are highly vulnerable to climate impacts, and that addressing the climate crisis must be a global effort, we demand the following to our representatives and leaders from Latin America and Caribbean:

  • Greater prioritization of the climate agenda, mainstreaming the climate variable in all sectors of the economy, to achieve synergies between the economic, climate and development agenda, which allow the implementation of comprehensive solutions with a long-term vision to the multiple crises that we are facing. The former should be aligned with the 2030 Agenda for Sustainable Development and in compliance with the Escazu Agreement.
  • Greater climate ambition, since the current commitments established in the Nationally Determined Contributions are highly insufficient and do not lead to the scenarios recommended by science within the framework of the Paris Agreement.
  • Advancing in the implementation of these climate commitments urgently.
  • A change in the energy and economic matrix of our countries, in search of alternative development models and new paradigms no longer rooted in extractivism, allowing us to undertake transformational changes, rescuing our knowledge and the feminist proposal for the sustainability of life. Recognizing that it is necessary to have fiscal space and economic sovereignty, for which the transformation of the global financial architecture is essential.
  • The implementation of policies and actions that prioritize adaptation and protect the natural wealth of our countries, as well as the communities that preserve it, penalize its destruction and promptly attend to emergencies derived from the climate crisis. There is an urgent need to reduce the latent risks of the climate crisis on the health, food and water security of our population, and to preserve all natural species and ecosystems, which are so important for climate regulation and other natural phenomena that allow life on the planet. All this, modifying the unfair sexual division of labor, to ensure that women in all their diversity will not continue to subsidize adaptation to the climate crisis.
  • Finally, we demand that our leaders in the region come together to bring concrete proposals to COP27, that amplify our voice, since we are the ones who are unfairly experiencing the greatest impact of the climate crisis.

History has placed you in a privileged position at a critical moment, where it takes courage to make the right decisions. We demand you to be co-responsible for our existence and not accomplices in this catastrophe. The financing and development policy decisions made TODAY will be decisive, we will not be able to go back. As the name of our initiative mentions: “Time is running out, the future is now!” Justice for the planet and the well-being of people!


Comparte en redes sociales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir al contenido