La sociedad civil ante las consultas del Banco Mundial

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La sociedad civil ante las consultas del Banco Mundial

Este año 2021 ha sido clave para la realización de algunos procesos importantes que marcarán la definición de las políticas de financiamiento del Banco Mundial (BM) y que merecen prestarle atención desde los distintos flancos, sobre todo en estos momentos de crisis profunda por la que atraviesan muchos países en desarrollo, puesto que debemos asegurar una adecuada planificación e implementación de medidas que en el corto y mediano plazo permitan encaminarse hacia una recuperación post Covid-19.

Estos procesos son sometidos a “consulta pública” para que el BM pueda recibir aportes de diversos sectores, y son principalmente dos:

  1. El vigésimo proceso de reposición de los recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF20, o IDA20 por sus siglas en inglés), cuyo fondo está dirigido a los países más pobres del mundo, y que en esta oportunidad tiene el objetivo de ayudarlos a recuperarse de la crisis por el COVID-19, con un paquete de políticas y financiamiento para apoyar a 74 países entre los años 2022 y 2025 para iniciar la transición hacia un desarrollo verde, resiliente e inclusivo.
  2. El quinto informe de retrospectiva respecto al Financiamiento de Políticas de Desarrollo (DPF, por sus siglas en inglés), que es instrumento financiero del Banco que apoya reformas institucionales y de políticas, el cual es revisado periódicamente para evaluar su desempeño y su papel en el apoyo a las prioridades de desarrollo. En esta oportunidad el análisis retrospectivo se centra en los DPF comprometidos entre 2015 y 2021.

Con motivo de la realización de estas consultas e informes, un grupo de organizaciones de sociedad civil de todo el mundo se pronunciaron al respecto mostrando su preocupación sobre la forma en que se dan estos procesos y cómo la entidad financiera continúa con su política de no brindar los espacios adecuados para la participación de la sociedad civil en las consultas. Por otro lado, son diversos los cuestionamientos ligados a los temas de fondo que son abordados en estas consultas y que son parte de las políticas del Banco, como son la deuda, protección social, el clima, el apalancamiento de la inversión privada, entre otros.

Reposición AIF20

Respecto a la Reposición de la AIF20, las organizaciones que hacemos seguimiento a las políticas del BM consideramos importante un acuerdo de este tipo ya que es clave para garantizar que los recursos sean dirigidos a los países y comunidades más vulnerables, sobre todo para apoyarlos en la recuperación del Covid-19; sin embargo, no se da cabida a una participación efectiva de las partes interesadas en el diseño de este instrumento que es fundamental. A pesar de las limitaciones existentes en las consultas, diversos actores de la sociedad civil han expresado por medio de diversos canales sus preocupaciones sobre temas de empleo, protección social, deuda, clima, y financiamiento privado, muy pocas de las sugerencias en estos temas se ven reflejadas en el borrador del informe que pronto se presentará para su aprobación.

Algunos de los textos sugeridos por la sociedad civil han sido incorporados en el borrador pero sin un marco de políticas que sea idóneo para plantear medidas efectivas para la recuperación y, por el contrario, en el documento el BM reafirma su apoyo a políticas que profundizan la privatización de los bienes públicos, incluida la salud, promoviendo la dependencia de los países de bajos ingresos de la exportación de recursos naturales y profundizando la inserción en las cadenas de valor dominadas por corporaciones multinacionales. Dada la poca apertura durante la consulta pública, hay muy pocas esperanzas de que los comentarios al borrador del informe sean considerados y se integren. Esto ha traído como consecuencia que algunas organizaciones de la sociedad civil se hayan negado a contribuir a la consulta, por lo que la consulta se torna aún más deslegitimada.

Recientemente el Banco Mundial anunció un paquete de 93 mil millones de dólares para la reposición de la AIF20 y, como era de esperarse, no se proporcionaron detalles sobre cómo se asignan los fondos y los canales a través de los cuales se gastarán. A las críticas derivadas de esta poca disposición a la transparencia sobre el uso y destino de los recursos, se suma la insuficiencia en el monto anunciado, puesto que la sociedad civil había exigido que se implementara un paquete que alcanzara al menos los US$ 100 mil millones, dadas las necesidades debido a los niveles históricos de deuda soberana de los países más vulnerables y el crecimiento de contagios con la variante Ómicron[1]. Cabe resaltar que gran parte de los recursos de este paquete son dirigidos a África, con alrededor del 70%, y el resto está dirigido a las demás regiones. En el 2020, América Latina y el Caribe recibió 293 millones de DEG (apenas 2.4% del total mundial) en colocaciones entre donaciones y créditos, los que fueron dirigidos principalmente a Haití, Honduras, Nicaragua y Guyana[2].

Uno de los temas de mayor preocupación de la sociedad civil respecto a los paquetes IDA ha sido la Ventana del Sector Privado, la cual promueve la privatización de la atención médica y sobre la cual no se tiene información oficial, lo cual resulta más que alarmante al tomar en cuenta que existe un gran número de países que aún están rezagados en el proceso de vacunación y seguirá siendo un problema sin atender si la AIF20 continúa promoviendo la prestación de servicios de salud por parte de los privados[3]. Los servicios básicos como la salud y la educación deben ser provistos por los Estados, y los paquetes de financiamiento como el IDA deben asignar recursos a los presupuestos para asegurar estos servicios en el marco de los derechos y el desarrollo humano.

Retrospectiva DPF 2015-2021

Sobre la solicitud del Banco Mundial de aportes de la sociedad civil en su retrospectiva de Financiamiento de Políticas de Desarrollo (DPF), podemos decir que esta adolece de importantes deficiencias muy similares a las ya mencionadas en el proceso de consulta de AIF20, en que pareciera que se refuerza la idea de que las consultas son utilizados para dar legitimidad a las decisiones ya adoptadas.

A pesar de los múltiples llamados, que además tienen larga data, de la sociedad civil y dada la importancia del contexto actual para actuar en respuesta a la pandemia, fue ingrata la sorpresa al descubrir que se había hecho la invitación tan solo a hacer aportes al Resumen Ejecutivo del informe de la retrospectiva. Más aún, el Banco Mundial no hizo ningún esfuerzo para pedir comentarios sobre la metodología o el diseño de la revisión, llamando la atención además que la metodología no se haya compartido antes del período de retroalimentación, por lo que tampoco queda claro qué ocurrirá con la información proporcionada a través del proceso[4].

En cuanto a la política de préstamos del Banco, es evidente que se mantiene la condicionalidad hacia los países para la aplicación de ciertas políticas que son promovidas en los proyectos de DPF, y se evidencia además en que el propio BM no ha tenido reparo en mostrar su interés en utilizar el DPF como un instrumento para llevar a que los países realicen reformas, especialmente en contra de regulaciones excesivas, subsidios, protección comercial, para ser direccionadas hacia reformas políticas que estén en consonancia con sus planes[5].

Un ejemplo de lo anterior es la agenda de Maximización de las finanzas para el desarrollo (MFD), que está estrechamente relacionado con el rol protagónico que se le quiere dar al sector privado en las recomendaciones de política del BM[6]. A pesar de las críticas bien documentadas y levantadas desde hace tiempo por parte de la sociedad civil y el sector de la academia sobre la falta de evidencia para respaldar el enfoque del BM sobre el desarrollo liderado por el sector privado, el documento insiste en evaluar la efectividad de los DPF en base a la generación de “un entorno propicio para dar soporte al desarrollo liderado por el sector privado y la creación de empleo”.

El pronunciamiento desde las organizaciones de sociedad civil respecto a la consulta de retrospectiva[7], señala que muchas de las acciones o intervenciones por medio del DPF han estado diseñadas para aplicar la agenda del -hasta el año pasado publicado- Haciendo Negocios (Doing Business), promoviendo una intervención nociva del sector privado en la economía, haciendo presión a los países para aplicar reformas que apuntan a incrementar la privatización de empresas estatales, la creación de nuevos mercados mediante la modificación de las reglas de competencia y la facilitación de la inversión por medio de mecanismos como las Asociaciones Público-Privadas en la construcción de infraestructura y la provisión de servicios públicos.

Otros temas abordados en la crítica que se hace desde las organizaciones hacia el BM son:

–       Financiamiento del cambio climático: hay preocupaciones sobre la alineación con el Acuerdo de París y el apoyo a la expansión de combustibles fósiles a través de DPF.

–       Igualdad de género: es socavada por el DPF ya que no tiene en cuenta el impacto de las reformas macroeconómicas promovidas por el BM.

–       Sostenibilidad fiscal y de la deuda: la disciplina fiscal suele ser una puerta de entrada a las medidas de austeridad, incluso en consonancia con los programas del FMI.

¿Qué hacer hacia adelante?

La conclusión a la que se puede llegar en los diversos análisis sobre los procesos de consulta es que pareciera que el Banco solo actúa por cumplir con un requisito al darle la oportunidad a la sociedad civil para que envíe sus comentarios, pero no hay un verdadero compromiso ni visión para que estas consultas se conviertan en una oportunidad para la reflexión institucional y el aprendizaje que permitan afrontar las deficiencias en sus políticas. El Banco Mundial debería tener la disposición de acercarse a la sociedad civil para iniciar un proceso de deliberación verdaderamente consultivo para abordar estas preocupaciones en materia de gobernanza y rendición de cuentas.

En ese sentido, y a la luz de las medidas que se puedan plantear para salir de la crisis actual, algunas de las recomendaciones que hacen las organizaciones firmantes de la declaración son:

  • ampliar las consultas con una mayor convocatoria a partes interesadas, incluidas las organizaciones de la sociedad civil, los sindicatos y las organizaciones de derechos de la mujer;
  • fortalecer la supervisión pública y la participación ciudadana en la rendición de cuentas fiscal;
  • poner fin al uso de la condicionalidad de la política económica, especialmente cuando se centra en la consolidación fiscal;
  • fortalecer la evaluación del impacto en la pobreza del DPF, incluido el desarrollo de una política de derechos humanos;
  • Implementar evaluaciones de impacto de género del DPF e intervenciones de políticas relacionadas;
  • adoptar medidas para aumentar la transparencia y la rendición de cuentas;
  • realizar una revisión rigurosa de la forma en que el Banco Mundial realiza la investigación y la traduce en asesoramiento sobre políticas nacionales;
  • asegurar la alineación con los objetivos climáticos y la eliminación equitativa de los combustibles fósiles y cualquier otra medida que los promueva;
  • Asegurar el apoyo a la transición global a una energía renovable sostenible y verificar que el gobierno no aumente sus gastos presupuestarios para combustibles fósiles después de recibir el apoyo del DPF.

[1] https://www.eurodad.org/eurodad_reaction_to_the_finalisation_of_ida20_replenishment?utm_campaign=newsletter_16_12_2021&utm_medium=email&utm_source=eurodad

[2] https://documents1.worldbank.org/curated/en/149001611239024799/pdf/International-Development-Association-Country-Allocations-for-FY20.pdf

[3] https://www.wemos.nl/wp-content/uploads/2021/09/Wemos_Position-paper-on-the-IDA20-policy-framework-from-a-health-perspective_Sept-2021.pdf

[4] https://d3n8a8pro7vhmx.cloudfront.net/eurodad/pages/2709/attachments/original/1639406638/CSO_joint_submission_-_2021_DPF_Retrospective_11122021.pdf?1639406638

[5] https://www.brettonwoodsproject.org/2021/03/what-is-world-bank-development-policy-financing/

[6] https://www.worldbank.org/en/region/eca/brief/programs

[7] https://d3n8a8pro7vhmx.cloudfront.net/eurodad/pages/2709/attachments/original/1639406638/CSO_joint_submission_-_2021_DPF_Retrospective_11122021.pdf?1639406638


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