Cumbre del Clima en Estados Unidos: ¿Qué se dijo acerca del financiamiento climático?

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Por Leia Achampong (Eurodad) y Carola Mejía (Latindadd)

Renombrada como la “Cumbre de Biden”, la Cumbre de Líderes sobre el Clima de Estados Unidos, realizada entre el 22 y 23 de abril, fue la forma en que EE.UU. se reintrodujo en la batalla contra el cambio climático y brindó una señal importante de lo que es posible esperar de la administración Biden sobre este problema global. Todos los ojos estuvieron puestos en el nivel de “ambición” climática con el que se comprometería el gobierno de la Casa Blanca y otros de los principales países contaminantes. La ambición climática se refiere a los esfuerzos para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), abordar los impactos climáticos (a través de medidas de adaptación y pérdidas y daños) y proporcionar financiamiento climático.

Jefes de Estado y/o de Gobierno de las 17 economías más grandes del mundo fueron invitados a unirse a los EE.UU., al igual que varios jefes del grupo de los Veinte Vulnerables Climáticos (V20), jefes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Grupo del Banco Mundial (GBM), así como algunos jefes de otros Bancos Públicos de Desarrollo e Instituciones Financieras Internacionales (IFI). Por ello, se convirtió en un momento oportuno para que los países vulnerables al clima y los proveedores de financiamiento climático invitados puedan resaltar sus prioridades, necesidades y soluciones.

La Cumbre también fue un ejercicio de diplomacia climática ya que ¡el compromiso multilateral para abordar el cambio climático está en juego!

Nuevas cifras de la Agencia Internacional de Energía (AIE) destacan la terrible naturaleza de la crisis climática. Este año, el mundo está en camino de ver otras 1.500 millones de toneladas de dióxido de carbono añadidas a la atmósfera a partir de las emisiones de carbono relacionadas con la energía, principalmente proveniente del carbón.  Ello resalta la urgente necesidad de pasar de los combustibles fósiles nocivos a las energías renovables junto con la implementación de medidas de eficiencia energética.

La Cumbre también fue un ejercicio de diplomacia climática ya que ¡el compromiso multilateral para abordar el cambio climático está en juego!

Está claro que los países vulnerables al clima requerirán apoyo financiero para llevar a cabo una transición justa hacia las energías renovables y la eficiencia energética, si quieren evitar una mayor deuda y adaptarse rápidamente a los impactos climáticos continuos que están teniendo efectos  negativos tanto en lo social, ambiental como en lo económico. Por lo tanto, todos los países desarrollados deberán cumplir su compromiso actual de movilizar financiamiento climático global por un monto de USD 100 mil millones y garantizar que todos los países puedan contribuir a los objetivos del Acuerdo de París.

¿Qué sucedió en materia de financiamiento climático internacional para los países vulnerables al clima?

Estados Unidos lideró el proceso y realizó varios anuncios, entre ellos que para 2024 tiene la intención de duplicar su financiamiento público anual para el clima para los países en desarrollo y que, dentro de esto, también “tiene la intención de triplicar su financiamiento para la adaptación“. Ello se complementa con:

Otros anuncios importantes de otros países desarrollados incluyen:

  • El anuncio de Japón, para proporcionar hasta USD 3 mil millones al Fondo Verde del Clima (GCF por sus siglas en inglés), que es el fondo que sirve al Acuerdo de París y el fondo climático más grande del mundo.
  • Nueva Zelanda destacó la necesidad tanto de financiamiento climático como de financiamiento sostenible, y un financiamiento más accesible, especialmente para la adaptación. Un mayor acceso a financiamiento climático es un llamado que sus vecinos de las islas del Pacífico han estado pidiendo desde hace mucho tiempo.
  • Francia también anunció el “18 de mayo” como fecha de su Cumbre sobre “Finanzas para las economías africanas”. La Cumbre de Francia se centrará en el financiamiento privado, que los estudios han demostrado que puede ser más costoso y generar costos adicionales no planificados.
  • Italia finalmente confirmó que será la sede de la segunda Cumbre de Finanzas en Común (FiC por sus siglas en inglés), que el año pasado reunió a más de 450 bancos públicos de desarrollo. Se afirmó que dicha Cumbre priorizará el apoyo a los más vulnerables será una de sus prioridades.
  • El Reino Unido reiteró su compromiso de duplicar el financiamiento climático del Reino Unido y, como anfitriones de la COP26, instó a las naciones ricas a cumplir su compromiso de lograr el objetivo global de financiamiento climático de USD 100.000 millones.

¿Qué tan significativo es todo esto?

El único anuncio de nuevo financiamiento climático internacional provino de los anfitriones de la Cumbre, Estados Unidos; dado que la promesa del Reino Unido de duplicar el financiamiento climático se hizo inicialmente en 2019. Además, no está claro si el anuncio de Japón es nuevo, o simplemente la suma de dos promesas de financiamiento climático existentes para los períodos de 2015 – 2019 y 2020 – 2023 que resultan en esa cantidad de USD 3 mil millones. Adicionalmente, si bien la intención de EE.UU de triplicar el financiamiento para adaptación suena impresionante, ello está dentro del objetivo de duplicar el financiamiento público para el clima existente, por lo que simplemente sirve para resaltar la naturaleza inadecuada del financiamiento para adaptación existente en los EE.UU.

Es más, fueron escasos los detalles sobre la forma de financiamiento climático -préstamos, subvenciones, instrumentos financieros negociables, etc.- y si la financiación sería nueva o adicional a los flujos financieros existentes. Si bien algunos de los otros países del G7 y del G20 reconocieron la necesidad de brindar un mayor financiamiento climático, no compartieron planes sobre cómo apoyarán un mayor acceso a financiamiento climático en mayor calidad y cantidad. Se necesita un canal de financiamiento predecible para garantizar que los países vulnerables al clima puedan contribuir plenamente al logro de los objetivos del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

¿Qué debe suceder en el futuro?

Durante la Cumbre, varios países vulnerables al clima dejaron en claro que sus necesidades de adaptación, así como en relación a pérdidas y daños están en su punto máximo. Ellos necesitan con urgencia que las naciones más ricas resuelvan el tema de financiamiento climático y comiencen a proporcionar financiamiento climático público y escalable. Algunos países también señalaron la necesidad de renovar la arquitectura financiera actual, incluso a través de diferentes mecanismos financieros, como los canjes de deuda para asegurar que los mecanismos financieros apoyen una mayor justicia climática, social y financiera. Finalmente, varios países dejaron en claro que el financiamiento climático en forma de subvenciones es una “necesidad”, no sólo “algo agradable de tener”.

El único anuncio de nuevo financiamiento climático internacional provino de los anfitriones de la Cumbre, Estados Unidos

Las siguientes propuestas pueden ayudar a abordar algunas de las preocupaciones sobre el financiamiento climático existente, y también se pueden encontrar en este informe de Eurodad:

  • Todos los países desarrollados deben indicar cómo cumplirán el objetivo de financiamiento climático global de USD 100 mil millones, en particular los países del G7 y el G20. Es fundamental que los países vulnerables al clima tengan acceso a una serie de subvenciones públicas de financiamiento climático escalables y predecibles.
  • Se debe priorizar el financiamiento climático público en forma de subvenciones. Los préstamos aumentan la susceptibilidad de un país a endeudarse, lo que reduce su capacidad para adaptarse y hacer frente a pérdidas y daños, o para invertir en servicios públicos y protección social.
  • Se necesita un mayor acceso a financiamiento climático para minimizar la deuda. Se puede minimizar la carga de la deuda mediante la suspensión obligatoria de los pagos de la deuda y el alivio de la deuda inmediatamente después de los desastres climáticos, pero esto debe ir acompañado de acceso a financiamiento climático adicional.
  • Los países deben aumentar el financiamiento para adaptación y abordar los continuos daños y pérdidas. Los países vulnerables han identificado que necesitan con urgencia acceso a financiamiento para adaptación (específicamente en agua, agricultura, protección costera y resiliencia), y para hacer frente a daños y pérdidas severas. Sin embargo, las cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que el 72 por ciento del financiamiento climático público y privado se destina actualmente a mitigación.
  • El financiamiento climático debe ser sensible a temas de género, por lo que se deben realizar análisis de género para determinar las diferentes necesidades e intereses en la sociedad, la accesibilidad a los mecanismos financieros y la dinámica de poder. Los fondos también deben desembolsarse a organizaciones dirigidas por mujeres en las comunidades locales.

La acción climática debe estar impulsada por la equidad y las necesidades de los más vulnerables. La Cumbre de Líderes sobre el Clima es la primera iniciativa de diplomacia climática de Estados Unidos en varios años. Ha sido bien recibida por muchos por reunir a los países rezagados y vulnerables al clima, lo que demuestra la fuerza del poder de convocatoria de Estados Unidos para abordar cuestiones multilaterales más allá de los procesos de la ONU. Sin embargo, la naturaleza “sólo por invitación” de la Cumbre es otro recordatorio de que la agenda climática todavía está impulsada en gran medida por los países ricos y desarrollados.

 

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