martes , 6 diciembre 2022

Países en desarrollo apoyan grandes empresas e ignoran población pobre con fondos de rescate por COVID

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La gran mayoría de los fondos de recuperación por Covid-19 en los países en desarrollo se han destinado a las grandes empresas en lugar de asignarse hacia protección social, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) o hacia aquellos que trabajan en el sector informal. El nuevo informe de la Financial Transparency Coalition (FTC) y sus socios es el primer análisis importante sobre los fondos de rescate públicos desembolsados en el Sur Global durante la pandemia, donde se analizan los datos de nueve países: Kenia, Sudáfrica, Sierra Leona, Bangladesh, India, Nepal, Honduras, Guatemala y El Salvador.

En promedio, 63 por ciento de los fondos relacionados con la pandemia fueron destinados a empresas grandes en ocho de los nueve países analizados, mientras que sólo un cuarto de los fondos fue a protección social. Sin embargo, es probable que el incentivo empresarial total sea aún mayor, ya que estos números no incluyen el déficit de ingresos previsto por los recortes tributarios, especialmente en Bangladesh e India, o el costo de programas de exoneración tributaria como los de Bangladesh y Honduras.  

Matti Kohonen, director de la Financial Transparency Coalition, expresó: “Para finales del 2021, se estima que unas 150 millones de personas estarán en una situación de pobreza extrema debido a la pandemia. Pero en la mayoría de los países, los principales fondos de rescate están siendo asignados a grandes empresas, mientras que los más afectados por esta crisis en los países en desarrollo –los pobres, los trabajadores informales y los pequeños negocios– se están quedando fuera. Esto amenaza con ampliar aún más la brecha entre ricos y pobres y aumentar la creciente deuda de los países, al mismo tiempo que se debilitan los sistemas de protección social y de salud de los países”.

El informe también reveló lo siguiente: 

  • En Kenia, el 92 por ciento de los fondos de rescate relacionados al Covid-19 se asignaron a grandes empresas en lugar de asignarse a aquellos que enfrentan situaciones de pobreza. A Sierra Leona le fue un poco mejor, con un 74 por ciento de los fondos reportados destinados a grandes empresas comercializadoras – pero dicha proporción aumenta a un 92 por ciento cuando se toman en cuenta los fondos que se han distribuido en realidad.
  • Solamente uno de los países encuestados, Guatemala, invirtió más dinero del fondo de rescate en protección social que en otras categorías alcanzando un 54 por ciento, seguido por India (38 por ciento), Sudáfrica (32 por ciento) y Honduras (23 por ciento).   
  • Únicamente dos por ciento de los fondos en los países encuestados fueron destinados al apoyo de trabajadores del sector informal, a pesar de que a menudo ellos constituyen la mayor parte de la fuerza laboral. Algunos países como Bangladesh, Sudáfrica, Nepal y Honduras no asignaron ninguna porción de los fondos para estos trabajadores. Esto sucede a pesar del hecho de que, por ejemplo, Bangladesh ve el 87 por ciento de su fuerza laboral trabajando en el sector informal, una cifra similar que en Kenia. (Véase el Cuadro abajo para mayor detalle.)

Matti Kohonen, director de la FTC, añadió: “Los paquetes de recuperación fueron en promedio 3.9 por ciento del PIB en los países encuestados, muy por debajo de la meta del 10 por ciento anunciada por el Secretario General de la ONU António Guterres. Esto ha sucedido en un contexto de aumento de la pobreza, recesión económica y medidas de austeridad continuas, muchas de las cuales ya habíamos visto aún antes del inicio de la pandemia”.

Para abordar el peligroso desequilibrio en los fondos de ayuda por Covid-19 existentes, la FTC recomienda lo siguiente:

  • La implementación de un impuesto corporativo mínimo de al menos 25 por ciento, en línea con la propuesta del Panel de Alto Nivel sobre la Responsabilidad, la Transparencia y la Integridad Financieras Internacionales (Panel FACTI) de la ONU.
  • La adopción o el aumento de impuestos sobre los ricos, las corporaciones y aquellos que devengan altos ingresos para asegurarse que quienes pueden se hagan cargo de la mayor parte del costo.
  • La implementación de registros públicos de los beneficiarios reales, para saber quiénes se benefician de los gastos y ganancias para la recuperación durante la pandemia.
  • La implementación de una mayor rendición de cuentas para aportar transparencia en las condiciones adscritas y los desembolsos realizados de los fondos de recuperación por Covid-19, incluyendo fondos del Banco Mundial.

La Financial Transparency Coalition (FTC) es una red mundial formada por once organizaciones de la sociedad civil ubicadas en cada región del mundo. La FTC trabaja para restringir los flujos financieros ilícitos a través del fomento de un sistema financiero transparente, responsable y sostenible que funcione para todos. Los miembros de la Financial Transparency Coalition son Asian Peoples Movement on Debt and Development, Centre for Budget and Governance Accountability, Christian Aid, European Network on Debt and Development, Fundación SES, Global Financial Integrity, Red Latinoamericana por Justicia Económica y Social (Latindadd), Pan-African Lawyers Union, Tax Justice Network, Tax Justice Network Africa, y Transparencia Internacional.


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