jueves , 8 diciembre 2022

Susana Ruiz: “En esta crisis no hay opciones, hay que fijar un impuesto a la riqueza”

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La creación de un impuesto a las riquezas y a las grandes fortunas sería la única vía para evitar que la economía peruana caiga en un colapso fiscal, pues la pandemia causada por la Covid-19 está generando grandes daños a nivel social, sanitario y económico en este país. “Perú, con una caída fiscal que puede rondar el 30%, puede acabar el año con una presión fiscal por debajo del 10%. Necesita abordar una solución a la crisis que no sea solo endeudamiento. Si no rompen la inercia estarán en un colapso fiscal en poco tiempo”, advirtió Susana Ruiz, responsable de Justicia Fiscal de Oxfam.

En entrevista con la periodista Verónica Insausti para Nuestramerica.tv, Ruiz indicó que el país andino vive en un clima de “falsa sensación” de sentirse protegido, aunque no se encuentra en la misma situación de países como Argentina o Chile. “Es una situación muy frágil, el nivel de endeudamiento no es lo único que cuenta, sino la capacidad de generar ingresos para devolver esas deuda. Tienen que llegar a un punto de inflexión rápido”, precisó la especialista.

Durante el diálogo para el programa Disputa Económica, la representante de Oxfam también se expresó sobre el reciente reporte que ha publicado su organización: “Quién paga la cuenta”, en el que hacen un análisis detallado sobre la evolución de los capitales de las personas más acaudaladas de la región y porqué los gobiernos de América Latina y el Caribe deberían crear un impuesto que grave las grandes fortunas y la riqueza.

“Desde que empezó la pandemia, hemos seguido la fortuna de 73 milmillonarios de la región, personas que tienen patrimonios por encima de los 1000 millones de dólares, y en solo 16 semanas desde el inicio de la pandemia, han aumentado sus fortunas en 48 mil 200 millones de dólares. Es decir que han ganado 413 millones de dólares diarios. Imaginen todo lo que se podría hacer con ese dinero” reveló Ruiz.

La experta en justicia fiscal llamó a la reflexión sobre esta ingente acumulación de dinero, reducida al capital de solo 73 personas, frente a los 60 millones de personas que están en la pobreza a consecuencias de los impactos negativos en lo económico que está provocando el coronavirus. “En esta crisis no hay opciones, hay que fijar un impuesto a la riqueza, temporal o permanente, pero progresivo que grave entre el 2% y 3.5% a los patrimonios, con un mínimo por encima del millón de dólares”.

En otro momento, también cuestionó la disputa ideológica que existe en la opinión pública, la mayoría de las veces alimentada por los grupos de poder económico que hacen lobby y presión política para que los gobiernos no tomen medidas como el impuesto a la riqueza. “El problema de tributar riqueza solo tiene que ver con ideología y la captura de las políticas. Es porque ha habido esfuerzos de intereses económicos que han ido generando falsas evidencias y que han ido calando en la opinión pública. Es una falacia creer que esa riqueza no puede ser gravada. Hay formas de diseñarlo para que no recaiga sobre la clase media”.

 “Hay que romper el tabú de que el capital no puede ser gravado. El debate ya está abierto en Chile, en Argentina y en Colombia, ya están viendo la forma de poner en marcha este tipo de impuesto. En España hay impuesto a las grandes fortunas y se plantea rediseñarlo. En el Reino Unido igual. Por primera vez vemos que hay opción”, agregó Ruiz.


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