martes , 6 diciembre 2022

Suspensión de pagos de deuda adoptada por G20 es insuficiente para afrontar crisis económica del Covid-19

Comparte en redes sociales

  • “La fórmula propuesta por el G-20 vela por el interés de los acreedores” advierte Patricia Miranda, economista de Latindadd.
  • Afirma que ante la pandemia urge anulación inmediata y permanente del servicio de deuda 2020 y 2021 para tener la liquidez necesaria para expandir servicios de salud y protección social.
  • Precisa que la suspensión de pagos debe abarcar a todos los acreedores externos, incluyendo organismos multilaterales y acreedores privados. Y en el mediano plazo se necesitará una reestructuración de la deuda.

La economista boliviana, Patricia Miranda, directora de influencia política de Latindadd ha criticado la decisión de los ministros de finanzas y los banqueros centrales de los países del G-20 reunidos virtualmente el 15 de abril último[1], en el que acordaron suspender temporalmente el pago de servicio de la deuda de los países más pobres debido a la crisis generada por el Covid-19.

“Lo que se necesita es una anulación del servicio de la deuda a ser pagado el 2020 y 2021 de forma inmediata y permanente, sin diferimiento, a fin de liberar recursos que contribuyan a contar con liquidez para expandir los servicios de salud y protección social, enfatizó Miranda”.

La suspensión adoptada por el G-20 será aplicable, en valor presente neto, al servicio de deuda que iba a ser pagado a partir de mayo hasta diciembre de este año, y el periodo de repago será de 4 años, incluyendo 1 año de gracia. Miranda afirmó que la fórmula propuesta por el G-20 para considerar el valor presente neto de los créditos vela por el interés de los acreedores y retrasa solo un poco el problema fiscal de los países. “Los múltiples impactos de esta crisis no generarán nuevos recursos para garantizar el pago de esa deuda en el futuro y más bien contribuirán a aumentar los déficits fiscales”.

Agrega que se trata de un avance insuficiente el beneficiar únicamente a los países más pobres, que en América Latina se reducen al caso de Haití.

La economista resaltó la fuerte contracción económica ya anunciada en países considerados de ingreso medio bajo de la región como Bolivia, El Salvador, Honduras y Nicaragua, y otros de ingreso medio que prácticamente no tienen espacio fiscal para financiar las medidas de lucha contra la pandemia del coronavirus. “El problema se magnifica en Ecuador, severamente golpeado por el Covid-19 y que no tendrá acceso a este beneficio, o Argentina, que iniciaba un difícil proceso de renegociación de su alto nivel de deuda en medio de una crisis económica que ya tiene una moratoria, o países como Brasil con una elevada y costosa deuda interna”.

La contrapropuesta de la vocera de Latindadd es que la suspensión de pagos abarque a todos los acreedores externos, incluyendo organismos multilaterales y los acreedores privados. Ha señalado que en el mediano plazo se necesitará además una reestructuración de la deuda. “Nuestros países han incrementado la emisión de bonos soberanos en los últimos años y se debe asegurar que los recursos liberados del pago de la deuda sirvan para financiar las urgentes necesidades sanitarias y de protección social, no así al pago de deuda a grupos de inversionistas”.

Finalmente, Miranda advirtió que los impactos económicos y sociales serán devastadores y de largo plazo, con riesgos de una tasa de mortalidad alta a causa del Covid-19 y una deuda social enorme que costará años reparar si no se atiende ahora la crisis. “Esta es una crisis múltiple sin precedentes, que requiere con urgencia la adopción de medidas diferentes con un enfoque global”.

[1] https://g20.org/en/media/Documents/G20_FMCBG_Communiqu%C3%A9_EN%20(2).pdf


Comparte en redes sociales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir al contenido