Últimas Noticias
Home » JUSTICIA FISCAL » Inspectores Fiscales Sin Fronteras: ¿en beneficio de quién?
Inspectores Fiscales Sin Fronteras: ¿en beneficio de quién?

Inspectores Fiscales Sin Fronteras: ¿en beneficio de quién?

Desde la Red Europea sobre Deuda y Desarrollo –Eurodad– se ha realizado el informe Inspectores Fiscales sin Fronteras ¿en beneficio de quién? en el que se analiza el diseño actual de esta propuesta de ‘asistencia técnica’ en materia fiscal lanzada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en 2013, y tres proyectos piloto que han tenido lugar entre Reino Unido y Ruanda, Holanda y Ghana, y Francia y Senegal. Del análisis se desprende que los países en desarrollo no lideraron los procesos, se produjeron graves conflictos de interés y la información disponible sobre todo el proceso de IFSF es muy limitada.

Para los países en desarrollo es de vital importancia poder gravar a las empresas transnacionales (ETN) dado que, de media, alrededor del 10% de sus ingresos públicos provienen de esta fuente. Sin embargo, existen claros indicios de que el sistema internacional actual no funciona correctamente. En este sentido, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo calcula que sólo uno de los tipos de elusión fiscal – técnicamente legal – existentes les cuesta a los países en desarrollo entre USD 70.000 y USD 120.000 millones al año.

Con el objetivo de que los países en desarrollo aumenten su capacidad de recaudar impuestos de las actividades de las ETN en su territorio, se les ha propuesto, entre otras cosas, el ‘desarrollo de capacidades’ y ‘asistencia técnica’ en materia fiscal. Surge así, en 2013 a propuesta de la OCDE, la idea de los IFSF. La iniciativa es actualmente gestionada de forma conjunta por la OCDE y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo e implica el despliegue directo de expertos extranjeros en las administraciones fiscales de los países en desarrollo.

El informe analiza IFSF a través de documentos oficiales públicos, entrevistas con expertos sobre la cuestión y, también, se basa en documentos no publicados de la OCDE con el objetivo de obtener nuevos enfoques sobre el proyecto. En concreto estos documentos sirven de base para poder analizar con detalle los tres proyectos piloto para poder identificar posibles riesgos de conflicto de intereses y determinar si se respetan o no los principios de eficacia de la ayuda.

A partir del análisis de los tres pilotos mencionados el informe tiene cuatro conclusiones:

  1. Los documentos internos de la OCDE indican que ninguno de los países africanos lideraba el proceso cuando comenzaron los proyectos en sus países, hecho que parece ir en contra de los principios de eficacia de la ayuda sobre liderazgo y apropiación, y uno de los principios básicos del proyecto.
  2. Parece que han existido graves conflictos de interés. A modo de ejemplo, en el caso del Reino Unido y Ruanda, Pricewaterhouse Coopers – empresa que asesora a ETN sobre planificación fiscal – jugó un papel central en el proyecto piloto.
  3. No acaba de existir un mecanismo claro para evitar este tipo de problemas en el futuro.
  4. A pesar de tratarse de una cuestión de gran interés para el público y las sociedades donde se despliegan los IFSF, la información existente es muy limitada.

El informe plantea varias recomendaciones entre las que se pueden destacar:

  • Debe garantizarse el liderazgo y la apropiación de los países en desarrollo así como evitar los conflictos de interés.
  • IFSF debe ser gestionado por un secretariado internacional neutro. La solución más obvia es que las Naciones Unidas se encarguen de gestionar la iniciativa en su totalidad.
  • La cooperación regional (Sur-Sur) debe reforzarse. De esta forma, el despliegue de extranjeros dentro de las administraciones tributarias no debería ser la única opción por defecto.
  • Las propuestas de cambios en los sistemas fiscales de los países en desarrollo (incluyendo las administraciones tributarias) deben respetar los procesos democráticos, ser transparentes y someterse a un debate público.

A pesar de que se deben dedicar más recursos para fortalecer las administraciones tributarias en los países en desarrollo, esta asistencia técnica sobre cuestiones fiscales no puede funcionar por si sola. Debe complementarse con una reforma de las normas globales y, especialmente, con una profunda reforma del sistema de gobernanza. De esta forma, los países en desarrollo deben sentarse a la mesa de negociaciones en que se debaten las normas y reglas fiscales globales para garantizar que sus intereses y preocupaciones están representados y que el sistema fiscal global funciona para todos los países. Por lo tanto debe establecerse un órgano intergubernamental sobre cuestiones fiscales en las Naciones Unidas.

Los proyectos piloto de la iniciativa IFSF – en su modelo ‘puro’ – han tenido hasta el momento como objetivo países de África. Sin embargo, es probable que la iniciativa se extienda también a los países de América Latina y el Caribe en un corto plazo. Es, por lo tanto, necesario que estas iniciativas sean totalmente transparentes para poder ser objetos de debate público puesto que, en algunos casos, suponen cambios estructurales en cómo gravar a las ETNs. Una cuestión política y de gran sensibilidad.

[1]Informe escrito por el autor del artículo y Tove Maria Ryding (tryding@eurodad.org), coordinadora de Justicia Fiscal de la Red Europea sobre Deuda y Desarrollo.

* Este artículo fue escrito por Hernán Cortés, analista político de Eurodad.

* Eurodad es una organización aliada de Latindadd.

One comment

  1. IFSF es una farsa mas para generar ingresos a burocratas retirados de la OCDE o consultorias de sus paises miembros, esta vez financiados por los contribuyentes.
    Por que no ayudan a paises en desarrollo a generar puestos de trabajo legales para evitar las dificultades de gravar a la economia informal?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*