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¿ARGENTINA EN CESACIÓN DE PAGOS?

¿ARGENTINA EN CESACIÓN DE PAGOS?

El siguiente artículo analiza detalladamente por qué es un error afirmar que la República Argentina está en una situación de default, ya que el impago de deudas a los acreedores de este país suramerican o se ha dado por causas y motivos ajenos a decisiones del gobierno de Cristina Fernández.

Arnaud Iribarne *

Me propongo explicar que no se dan ninguna de las condiciones (jurídicas, financieras o económicas) para definir una cesación de pagos (default) en el caso argentino.

A pesar de ello en los periódicos se publica esta noticia y las calificadoras de riesgo lo caracterizan como default técnico. ¿Qué ha pasado para que nos ocurriera esto? Para quienes no leen diariamente este tipo de noticias, es necesario explicar brevemente los hechos.

A partir de 1976, al ser derrocado el gobierno argentino que debía 7.000 millones de dólares fue sustituído por una dictadura que comenzó a aumentar su nivel de endeudamiento en un contexto internacional en el cual sobraban los capitales y los Fondos Comunes de Inversión buscaban bonos de deudas soberanas con buenas tasas de interés. Cuando dejó el poder después de la guerra de Malvinas la deuda era de 50.000 millones de dólares.

Cuando llegaban los vencimientos de las cuotas se emitían nuevos bonos sumando los intereses. Con el auspicio y el aval del Fondo Monetario Internacional se aplicó una política económica que priorizó lo financiero sobre la actividad productiva. A fines del 2001 la deuda externa equivalía al 160% del PBI y era absolutamente impagable.

En una situación muy parecida a la Grecia de hoy se tomaban severas medidas de reducción del gasto público para eliminar el déficit fiscal. Eso producía menor consumo y menor recaudación de impuestos y en consecuencia, un nuevo déficit.

La receta del FMI era un nuevo recorte de gasto y así en un círculo vicios o hasta que a fines del 2001con un herrumbre económico, social y político.

El Gobierno argentino de ese entonces proclamó que Argentina se declaraba en default y que dejaba de cancelar los vencimientos con nuevos préstamos. Eso sí es una declaración de  insolvencia en la cual el deudor deja de emitir nuevos bonos y deja de pagar. Se produjo una brusca devaluación y la crisis económica y social era muy intensa.

El 25 de mayo de 2003 asumió un nuevo gobierno democráticamente electo. Al haberse devaluado la moneda era muy económico producir para exportar y era carísimo importar. El gobierno se concentró en aumentar la producción de bienes y servicios y a aumentar los puestos de trabajo.

El crecimiento del mercado interno produjo una demanda agregada que hizo aumentar la producción y crecer la economía a tasa chinas (un 8% anual entre 2002 y 2005) En el año 2005 se convocó a los tenedores de bonos defaulteados, que no habían cobrado nada desde el 2001, a un canje con una propuesta de reducir el monto de capital y nuevos plazos con una tasa de interés más alta que el promedio del mercado. Se estableció una fecha límite para canjear informando que, vencida esa fecha no habría otro canje.

Algunos asesores de inversores recomendaban a los tenedores a no canjear antes de esa fecha dado que, si no lograban aceptación del 50% seguramente el gobierno se vería obligado a mejorar las condiciones de los bonos ofrecidos. Por ese motivo se agregó una cláusula RUFO (es una sigla en inglés) que dice que en el caso que Argentina ofrezca a otros inversores mejores condiciones antes del 31 de Diciembre de 2014 (a diez años vista) automáticamente otorga derecho a los tenedores que aceptaron el canje a reclamar las mejores condiciones. El canje logró que el 63% de los tenedores aceptaran los nuevos bonos.

Posteriormente, en el 2010 se abrió nuevamente el canje para el resto del padrón y fue aceptado por el 30%, con lo cual el éxito de la restructuración de la deuda llega al 92,4 % quedando el 7,6 % de tenedores fuera del acuerdo. En la jerga se llaman los holdouts. Desde el 2005 Argentina ha cumplido en todos los vencimientos cancelando a este 92,4 % todas las cuotas y todos los intereses. El monto, según cifras oficiales, pagado es de USD 190 mil millones. Claramente Argentina pagó y mucho, sin endeudarse.

El caso que nos ocupa ahora es con dos Fondos Comunes de Inversión que forman parte de ese 7,6 %) que iniciaron litigio para cobrar el título que poseen y ganaron en primera y segunda instancia. Apelado a la Corte Suprema de los EEUU ésta no abrió su competencia para tratar el tema por lo que la sentencia ha quedado firme.

Argentina le ha manifestado al Juez y a los tenedores de esos bonos (holdouts) que solo le pueden ofrecer canjear en iguales condiciones a las otorgadas en los canjes de 2005 y 2010 porque, si concediera, antes del 31 de Diciembre, un pago más favorable tendría un reclamo judicial del 92,4 % de los demás tenedores de bonos con lo que se derrumba toda la restructuración ya lograda. El 1% de los acreedores haría fracasar un acuerdo con el 92,4 % que aceptó.

Mientras tanto el 30 de junio pasado se produjo un vencimiento periódico de los bonos con aquellos inversores a los cuales se les han cumplido todos los compromisos puntualmente. El gobierno argentino transfirió los dólares el 26 de Junio al banco de Nueva York para que efectúe los pagos de capital e intereses.

El Juez de primera instancia que falló a favor de los Fondos Comunes de Inversión le impide al banco que cancele porque antes Argentina debe pagar al contado el 100% a los mismos. Caso contrario Argentina entra en default. El Juez no traba embargo sino que produce un inédito acontecimiento financiero donde el Juez bloquea el cobro a su vencimiento a terceros que no están involucrados en el juicio que está a su cargo. Ni embarga ni deja pagar, Incluso impide pagar a Euroclear que son tenedores de bonos europeos sobre los cuales no tiene jurisdicción.

Argentina pagó el vencimiento de 832 millones de dólares cuatro días antes del mismo al banco encargado de distribuirlo entre los bonistas. Estos dólares ya no son de Argentina, pertenecen a los bonistas del canje. En términos jurídicos de un contrato deudor-acreedor Argentina ha  cumplido su parte. El default no es un concepto abstracto sino un término preciso definido en el contrato de fideicomiso que vincula a la Argentina con el fiduciario, el Bank of New York Mellon y los bonistas. No pagar, teniendo los recursos, forzando una cesación de pagos de un país es una situación que no está contemplada en la legislación. Es más, la ley de EEUU impide comprar bonos al solo efecto de litigar.

Argentina no puede ser considerada insolvente porque no solo tiene capacidad de pago sino que ha transferido los fondos cuatro días antes del vencimiento. El requisito básico de la definición de default es la insolvencia del deudor, como si la tuvo Argentina en el pasado, en el año 2001 cuando tenía una deuda imposible de cumplir.

Entre 1966 y 2006, 60 años, se produjeron 169 cesaciones de pagos de países según la investigación de Keneth Rogoff y Carmen Reinhart. Las reestructuraciones de deudas han permitido rehacer el equilibrio financiero. Más de 100 economistas de EEUU, han presentado el problema al Parlamento para que legislen que en toda restructuración en la cual el 70% de los acreedores han aceptado las nuevas condiciones se obligue al resto a cerrar con ese acuerdo.

Estos economistas no lo hacen porque simpaticen con Argentina sino porque ven peligrar la plaza de Nueva York como sede de la mayoría de las mismas. Cuando Grecia, más temprano que tarde, tenga que reestructurar su deuda elegirá Londres o Luxemburgo que tienen legislaciones de ese tipo, salvo que el Congreso de los EEUU se apure a tener una ley similar. Incluso Argentina tendrá que cambiar de plaza pagadora porque si el Banco no puede cumplir su misión habrá que buscar otro camino para que los acreedores puedan cobrar.

Consecuencias

Argentina hace 13 años que no recurre a nuevos endeudamientos y ha venido desendeudándose al pagar todos los vencimientos al contado. Con su política de estimular el consumo ha crecido reduciendo la desocupación al 7%, triplicando sus exportaciones en dólares y ha duplicado su PBI.

La deuda externa que fue del 160% del PBI hoy es del 46% del PBI (una de las más bajas del planeta). No necesita salir a pedir nuevos préstamos antes de solucionar este problema. En el 2001 solo contaba con 1.500 millones de dólares de reserva y hoy tiene 29.000. (Llegó a tener 57.000 millones y lo ha usado para cancelar pasivos. La economía de la Rep. Argentina está sólida y sus problemas económicos son independientes del mundo financiero. La industria automotriz está muy complicada por la caída de la demanda industrial de Brasil, su principal cliente, que está sufriendo la crisis mundial.

El problema tiene sus costos. Sería mejor no estar en esta situación, pero no es dramático estarlo. Así lo han entendido los tenedores de los bonos porque la cotización de los mismos solo ha bajado unos centavos en el mercado internacional. Cualquiera que entienda como funciona el mercado de bonos sabe que el principal objetivo es cobrar los intereses y el capital, no litigar.

Si no han salido, en pánico, a vender es porque esperan que en los próximos meses Argentina llegue a un arreglo no solo con estos Fondos Comunes de Inversión que tienen el 1% sino con el conjunto de holdouts y continúe cumpliendo los vencimientos, habiendo renegociado la deuda con el 100% de los acreedores.

Buenos Aires, 5 de agosto de 2014

* Contador Público argentino, especialista en tributación.

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