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Industria textil en zonas francas ¿Destino en juego?

Industria textil en zonas francas ¿Destino en juego?

Nicaragua ha desarrollado una fuerte dependencia de la exportación de textiles maquilados en zonas francas para la generación de empleo formal en la industria manufacturera. A su vez, las empresas en este sector – muchas de las cuales  son subsidiarias de empresas asiáticas -, se han localizado en el país, en gran medida, para aprovechar los beneficios denominados TPLs otorgados por el CAFTA a Nicaragua, por un periodo de 10 años, que están a punto de expirar.

La industria de confección de vestuario representa la mayor actividad económica dentro del Régimen de Zonas Francas.  En 2012, el sector de zona franca de Nicaragua acogió 71 establecimientos dedicados a la fabricación de textiles y prendas de vestir, lo que representó el 43% del total de establecimientos en el sector de exportación de zonas francas del país; de éstos  establecimientos que fabrican prendas de vestir, la mayor parte están enfocados en la producción de prendas de punto.

En 2012 estas empresas empleaban 70,687  personas, cerca del 62% de las cuales estaban ocupadas en la confección de pendas de punto. En 2013 las exportaciones de prendas de vestir a Estados Unidos fueron de unos US$ 1,000 Millones en prendas de punto y US$ 397 Millones en prendas de tejido, y constituyeron la mayor parte de las exportaciones de zonas francas .

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Teniendo en cuenta el costo más bajo, la mayor disponibilidad y en algunos casos mejor calidad de las telas asiáticas, una provisión adicional de CAFTA permite a Nicaragua recibir acceso preferencial al mercado estadounidense para una determinada cantidad de prendas de vestir cosidas en Nicaragua con materiales que no cumplen con las normas de origen del CAFTA: las prendas de vestir de algodón y de fibra artificial (no lana) ensamblados en Nicaragua, utilizando hilos y tela de origen no-CAFTA-DR, podrán ingresar a Estados Unidos libres de aranceles

Nicaragua fue el único país que recibió una asignación significativa de estos ¨niveles de preferencia arancelaria¨ (TPLs por sus siglas en Ingles); la cantidad máxima de prendas no originarias que tienen permiso para entrar a Estados Unidos bajo los términos del CAFTA es 100 millones de metros cuadrados equivalentes por año.

El CAFTA especificó que los TPLs serían concedidos por un período de 10 años, lo que significa que expiran a finales de 2014.

Para garantizar un beneficio a cambio de su concesión de los TPLs, Estados Unidos agregó una condición adicional a los TPLs para pantalones de tejidos. Esta condición se conoce como la regla de “uno a uno“.

Bajo esta regla, cada cargamento de pantalones hechos de tejidos (algodón o fibra artificial) que es importada bajo los TPL otorgados de Nicaragua debe coincidir con un cargamento de pantalones hecho de tela de algodón tejida en los Estados Unidos con hilos hechos en los Estados Unidos.

La expiración de este beneficio otorgado a Nicaragua por el CAFTA seguramente provocará una contracción en sector manufacturero de prendas de vestir de ese país, aunque las implicaciones variarían dependiendo del tipo de prendas de vestir (de punto o tejido).

Debido a que un porcentaje importante de las prendas de vestir de punto maquiladas en Nicaragua están entrando en los Estados Unidos bajo el régimen TPL, se puede esperar una contracción importante en la industria de prendas de vestir de tejido, al expirar los TPLs.

Se ha estimado (Duke 2014) que el empleo en las 20 empresas más grandes de Nicaragua puede reducirse tanto como 50%. Dado que las 20 principales compañías representan 80% del empleo en la industria textil y de prendas de vestir para la exportación a través de zonas francas, esto sería equivalente a una contracción del 40% para toda la industria textil y prendas de vestir.

Algunos de los empleadores más grandes en el sector de prendas de vestir en Nicaragua son subsidiarias de fabricantes de prendas grandes y diversificados con sede en Asia. Cuando expiren los TPLs, estas empresas están plenamente dispuestas a trasladar las órdenes a fábricas ubicadas en otras localizaciones en sus redes de producción global.

Los productos de prendas de vestir de tejido representan un porcentaje mucho menor de las exportaciones y el empleo en el sector de prendas de vestir de Nicaragua. Bajo el actual régimen “uno por uno”, la asignación de TPL a Nicaragua depende de su uso de tela fabricada en Estados Unidos.  

El que las empresas dedicadas a la producción de prendas de vestir de tejido permanezca en Nicaragua cuando los TPLs expiren dependerá de la capacidad de sostener la producción de tela no tejida; y/o el grado en que otros proveedores regionales de denim y caqui (por ejemplo, Estados Unidos, México y Guatemala) sean competitivos en costos con los proveedores asiáticos.

Aunque los segmentos de la industria de tejidos y de punto están separados a nivel de fabricación (la mayoría de las fabricas uno u otro tipo de prendas de vestir), desde el punto de vista de los compradores esta distinción es menos importante.

Muchos minoristas y ropa de abastecedores de ropa de marcas necesitan procurar ambos tipos de prendas de vestir, de manera que si hay una fuerte contracción en un segmento de la industria, ello puede causar que los compradores busquen minimizar los costos de interrupción de suministro pasando a abastecerse en otra parte que suministre ambos productos.

Es posible que una nueva preferencia comercial reemplace el actual régimen. A partir de mediados de febrero de 2014 se han propuesto dos opciones (las propuestas de Ley de Feinstein y Hagan). Cualquiera de estos proyectos de ley propuestos, si es que acaso alguna logra seguir adelante, bien puede ser modificada, y pueden surgir nuevas iniciativas.

En todo caso, tal como está, el proyecto de Ley Feinstein (Feistein Bil), que extiende el periodo del actual régimen TPL, haría mucho más que la propuesta Hagan en términos de estabilizar los actuales volúmenes de producción y empleo en Nicaragua.

La ley Hagan (Hagn Bill) está dirigida a un pequeño número de importadores de prendas de vestir tejidas y no proporcionaría ningún beneficio para el segmento de la  industria  de géneros de punto, que genera la mayor parte de las exportaciones y el empleo

Por supuesto, la posible inclusión de Vietnam en el TPP representa una amenaza aun mayor para esta ¨industria¨ en Nicaragua.

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